Pasa más de lo que parece: una comida larga, una reunión, una tarde ajetreada — y de pronto te das cuenta de que llevas horas sin tus alineadores. Lo primero es mantener la calma. Un olvido puntual no arruina el tratamiento, pero sí requiere actuar con criterio para minimizar su impacto. ¿Por qué importa el…
